sábado, 10 de agosto de 2013

LA INCERTIDUMBRE: ¿QUÉ HAGO CON ELLA?


Dudas, indecisión, no saber qué hacer...desconocer lo que nos depara el futuro...la incertidumbre.
Seguro que en multitud de ocasiones te has encontrado en esta situación.
¿Cómo podemos resolver la incertidumbre?
Muchas veces las palabras por si solas ya nos causan un efecto emocional y mental. Incertidumbre, ya en si misma provoca un revuelo en el estómago, correas que chirrían en algún sitio de nuestro cuerpo. Desconocer lo que pasará, qué desgracias van a ocurrirnos, las sorpresas desagradables que nos tiene reservada la vida...
Así que lo primero que hay que hacer es enfrentar al monstruo verbal. ¿Cómo se consigue? Buscando exactamente que significa y entonces, redefinirlo de modo que pierda su poder sobre nosotros y por tanto, recuperando nosotros nuestro propio poder.
Según la R.A.E. incertidumbre es falta de certidumbre,duda, perplejidad. Busquemos certidumbre: certeza. Vaya, pues busquemos certeza: conocimiento seguro y claro de alguna cosa.
Así pues, tener incertidumbre quiere decir que no tenemos conocimiento claro y seguro de alguna cosa, que dudamos y que nos sentimos perplejos (confusos, sin poder decidir).
De acuerdo. No sabemos algo. No saberlo nos afecta mucho. Nos paraliza. Es muy desagradable.
Ahora hemos definido al monstruo. Vamos a re-definirlo.
Primero, podemos decirnos: 
Tengo derecho a sentirme confundido y paralizado, cuando algo me golpea emocionalmente. Esto no dura siempre, puedo pasar un mal rato sin consecuencias para mí. Cuando me sereno, puedo encontrar respuesta a las preguntas que me torturan. No sé (tal cosa), no pasa nada porque no lo sepa. Puedo buscar información. Puedo preguntar a otras personas. No es necesario que decida ahora mismo.

¿Te das cuenta de cómo cambia el sentimiento cuándo nos decimos las cosas de otro modo?

Podemos tomar acción, sentirnos bien de nuevo, seguir adelante.

Además, como explica muy bien Deepack Chpra en sus Las Siete Leyes Espirituales del Éxito, la incertidumbre tiene su lado bueno: es el terreno fértil de la creatividad y la libertad puras. Supone adentrarse en lo desconocido en cada momento de nuestra existencia. Lo desconocido es el campo de todas las posibilidades siemrpe frescas, siempre nuevas, siempre abiertas a la creación de nuevas manifestaciones. Sin la incertidumbre y lo desconocido, la vida no sería más que la repetición trillada de recuerdos gastados.
Fíjate que visión más distinta ¿verdad?
A partir de ahora, no te asustes de no saber.
A mí me gusta esta analogía: La vida es como el mar y nosotros somos los surfistas que aprendemos a navegar sobre la cresta de las olas.
A partir de ahora, cuando no sepas, abre la mente y el corazón a nuevas oportunidades jamás pensadas. Haz de la incertidumbre una buena amiga, que apoya y señala nuevos caminos.