domingo, 28 de julio de 2013

LA MAGIA DEL PERDÓN

Hay ideas contradictorias en cuanto al perdón. ¿Recuerdas aquella famosa que dice perdono pero no olvido?
Vamos a obviar las creencias religiosas al respecto, en este profundizar sobre el perdón.
Nos vamos a concentrar en el efecto emocional de perdonar. Qué nos pasa cuando nos atrevemos a perdonar.
Un sabio dijo El perdón aparece cuando el recuerdo ya no duele.
Es cierto. Perdonar significa olvidar el daño emocional, que recordemos la situación o la persona que nos hirió, pero ahora ya no sentimos esas emociones dolorosas, sino que sentimos indiferencia o incluso comprensión.
El perdón beneficia sobre todo...al que perdona. Porque el dolor, la herida, a quien duelen es al que tiene que perdonar.
A veces, nos apegamos a este dolor y nos parece que apoyarnos en el rencor o en el odio nos hace más poderosos que aquel que nos humilló. Sin embargo, esta percepción es equivocada. El daño emocional sólo nos hiere profundamente, si nosotros lo permitimos. Otro sabio dijo el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional
Sí. El golpe emocional no podemos pararlo, pero somos seres emocionales, de manera que podemos absorber ese dolor sin que nos haga daño. El sufrimiento es la elección por nuestra parte de aferrarnos a ese dolor y convertirlo en un centro importante de nuestra vida. 
Para perdonar hemos de conectar con nuestro valor, con nuestra valentía y ser capaces de curar esta herida interior, de la única forma que se curan las heridas emocionales: con puro amor.
Y hay que ser valiente porque en este acto de perdón mostramos nuestra vulnerabilidad, y es precisamente esta fragilidad la que nos hace fuertes. Porque sabemos que podemos caer fácilmente, pero también sabemos que nos vamos a levantar todas las veces que haga falta.
En Hawai practican una técnica que se llama Hoponopono, que es muy sencilla pero tremendamente efectiva si se hace sinceramente (con deseos de perdonar, de soltar la carga del dolor).
Te paso el video (uno de los muchos que hay, pero que a mí me gusta especialmente) y te recomiendo lo siguiente:
  • Haz un lista exhaustiva de las personas y situaciones que todavía te hieren
  • Haz una escala: las que te duelen más y las que te duelen menos (esto es porque las que duelen más hay que trabajarlas más)
  • Dedica todos los días (hasta que termines) cinco o diez minutos a escuchar el vídeo y pensar en una de las personas para perdonar. empieza por ti mismo o por ti misma.
  • Recuerda mientras sigues la técnica (cuatro frases: lo siento, perdóname, gracias, te amo) y escuchas la música, imágenes de esa persona, cosas vividas juntos...y en el momento final imagina una foto suya y cómo la rompes en mil pedacitos.
  • Chequea tus sentimientos: verás como cambian y el dolor ya no está.