martes, 10 de diciembre de 2013

ADIÓS AL 2013

Sí, ya está aquí: el final del año. Ha pasado el terrorífico 2013 (o casi) y lo hemos superado (o casi).
Llega la hora de hacer reflexión de la buena:
  • ¿Cuántas de mis metas he alcanzado?
  • ¿Cuánta satisfacción he obtenido a lo largo del año?
  • ¿Qué es lo que no volveré a hacer nunca (por lo que resultó)?
  • ¿Cómo puedo mejorar mi actitud y mis actos para llegar a lo que deseo más fácil y más feliz?
  • ¿Qué quiero para el nuevo año?
  • ¿Cómo puedo trazar un Mapa que me ayude a conseguir más felicidad, más éxito, más amor...?
Éstas y otras preguntas son las que podemos formularnos para tener una visión a la vez global, y a la vez concreta. Como si enfocáramos con un gran angular y luego haciendo primeros planos. Lo que vemos (y sentimos, oímos, olemos, tocamos, gustamos...) es lo que va a configurar nuestra realidad, porque lo que percibimos es lo que arma la estructura de esa realidad. No es lo que nos pasa o nos deja de pasar lo que construye lo real, sino lo que interpretamos a raíz de lo que percibimos. 
Estas percepciones funcionan en base a nuestra experiencia y a nuestras creencias, que son como el filtro de color que ponemos en una lente. De ahí aquello de "la vida es del color del cristal con que la miras"...
Muchas veces (demasiadas) las creencias (de otros) marcan el referente para explicarnos nuestras experiencias de modo que, podemos estar "viviendo" situaciones y emociones desde la perspectiva de otra persona ( o de una parte de la sociedad) y contribuir a la fortaleza de esas creencias ajenas que son negativas.
Hemos (y podemos) de ser capaces de separar, de distinguir lo que procede de otros (y es negativo) y nos influye, para quedarnos con lo que nosotros sentimos verdaderamente y a partir de esas emociones moldear nuestros referentes (creencias y experiencias).
Cuestiónate. No te creas todo lo que te dicen. Busca, analiza, compara, observa...y sobre todo escúchate: ¿cómo te explicas lo que pasa? ¿Es una versión dónde sabes sacar lo mejor de lo mejor y te hace sentir fuerte a pesar de todo y avanzas con paso firme (con miedo o sin, pero avanzas) disfrutando de quien eres y de lo que haces, o es una versión dónde sufres, eres víctima de personas o circunstancias y tienes las manos atadas?
Si son del último estilo, reflexiona: ¿es "verdad" o hay otras verdades escondidas y son mejores?
Elige siempre lo mejor de lo mejor, y tendrás lo mejor de lo mejor.
Es difícil deshacerse de viejos patrones negativos porque hace mucho tiempo que están en funcionamiento. Pero que no sea fácil no quiere decir que sea imposible. Un sabio dijo lo imposible sólo tarda un poco más...
Cualquier momento es bueno para hacer un giro en tu vida, pero ciertos momentos colectivos (como fin de año y año nuevo) tienen mayor impacto simbólico. Aprovecha que pronto tendremos uno y crea con consciencia, con actitud, con poder...la clase de vida que realmente quieres.
Si necesitas ayuda para perfilar lo que de verdad quieres, sé valiente e inteligente y pide ayuda (a mí por ejemplo, o a cualquier otro pero pide ayuda). Tu destino está en tus manos, lo forjas con cada decisión, con tu actitud, con tu interpretación de los hechos.
Puedes mejorar cualquier aspecto que necesite mejora, puedes transformarte en la persona que eres, o en la que necesitas ser. Todo es posible...si crees que lo es.
¡Feliz Reflexión de fin de año!
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