martes, 14 de agosto de 2012

TIERRA, MAR Y AIRE

Estamos en agosto, verano en nuestro hemisferio, calor, sol, montaña, mar, vacaciones...

Espoleados por la famosa crisis (que no lo es, es que las condiciones para vivir en el mundo han cambiado) nos cuesta detenernos y gozar del no-hacer. Porque no hay dinero, no se puede parar...

Pues dado que tenemos algo más de tiempo para reflexionar, propongo que reflexionemos sobre esto de que no hay dinero, no hay trabajo, el futuro está feo, no sé donde voy a acabar...etc.

Sólo escribirlo ya me ha dado mal rollito, porque es de lo más y más negativo.

Algunos pensarán "vaya, pero es que es la realidad" y, queridos míos tengo que deciros que no lleváis razón. No. No es la "realidad". Es la realidad que construimos pensando esos pensamientos. 

Otros pensamientos que colaboran a que esta realidad sea así de demoledora, son: no puedo hacer nada, el gobierno o los gobiernos tienen la culpa, no hay futuro, vamos directos a una recesión de la que no saldremos, hay que apretarse el cinturón, hay que aguantarse, es imposible cambiarlo, la culpa no es mía, etc.

Cuesta mucho asumir que el mundo que vivimos cada uno, es el mundo que nos hemos inventado con nuestros pensamientos. Uno se pregunta ¿yo? ¿yo he montado esto? Ni hablar, es imposible.

Pero sí que es posible, lo que ocurre es que no nos damos cuenta de como lo vamos construyendo hasta que se nos cae encima. Seguramente empezó hace mucho tiempo, cuando comenzamos a creer que en algunas cosas sí podemos, pero que en otras muchas, no podemos. No. Negación. Limitación. Mentiras.

También pesa el entrenamiento social, cuyo objetivo es enseñarnos a obedecer sin cuestionar lo que nos ordenan. Como esto empieza de pequeñitos, al llegar a adultos estamos perfectamente entrenados y sobre todo, entrenados en nuestra mente, para seguir por donde hemos ido siempre (negarnos, limitarnos, desconfiar de nuestro poder) y aceptar la clase de vida que ha creado nuestro pensamiento, sin atisbar que puede ser de otro modo, del modo como queramos.

Y el instinto de conservación, el mecanismo de reajuste de cambios (que impide que lo nuevo se instaure) y los patrones aprendidos.

Pero a pesar de todo esto, cambiar nuestra perspectiva y por tanto cambiar nuestro mundo es del todo posible.

Agosto, con un poco de tiempo para vaguear (menos lo que trabajen en este mes, claro) es perfecto para observar la perspectiva que tenemos de nuestro mundo y de nosotros mismos y atrevernos (aunque sea con precaución) a variar esta perspectiva, probar otros puntos de vista y sentir el cambio que esto provoca. 

Ayuda mucho hacernos preguntas, preguntas que no nos hemos hecho nunca antes,  y anotar también va bien. Incluso dibujar diagramas o si se nos da bien el dibujo, plasmar las sensaciones que nos provoca todo esto.

Dijo un sabio que un camino de mil pasos empieza por el prmer paso.

¿Te gusta tu vida tal y como está ahora?

¿Ya expresas quien eres de verdad?

¿Tienes toda la felicidad que anhelas?

¿Crees que tu vida está sujeta al azar o que tú creas tu vida?

¿Si tu vida termina mañana, habrás experimentado todo lo que ansías?

¿Y si tu vida dura hasta los 99 años, será maravilloso o no podrás resistirlo?

... hazte preguntas como éstas...a ver que responde tu corazón (sentimientos)...

Felices días de descanso, nos vemoscuando quieras tú

Susi