lunes, 9 de abril de 2012

LAS CUATRO PIEDRAS QUE HAY QUE SORTEAR

PRIMERA PIEDRA

LO QUE DIRÁN

Estamos educados para poner al Otro en primer lugar. "No hagas ruido, que te oirán los vecinos", en lugar de "conecta con tu corazón y síguelo". 
Nuestros padres no tienen ninguna culpa ya que ellos mismos son víctimas de este tipo de creencias populares que nos limitan. 
Pero durante nuestros primeros años nos han ido inculcando pensamientos que nos niegan la libertad de elegir lo más favorable a nuestro ser y entonces nos hemos acostumbrado a seguir a nuestro policía interior en lugar de seguir a nuestros sentimientos.
"Lo que dirán" personas que ni nos conocen se convierte en el punto más importante de nuestras decisiones, conduciéndonos a resultados que tal vez les satisfarían a ellos, pero desde luego no a nosotros.

SEGUNDA PIEDRA

NO SOY CAPAZ, NO PUEDO

Es la consecuencia lógica de negarnos a nosotros mismos. Negarnos, decirnos "no" a lo que deseamos, a lo que vibra con nosotros, a lo que sentimos, a lo que nos atrevemos a experimentar...
Dijo un sabio que cuando "piensas que tienes razón, tienes razón; y cuando piensas que no la tienes, también tienes razón", de modo que sea lo que sea lo que nos acabamos creyendo, esas es la verdad verdadera para nosotros y desde luego si crees que no puedes, entonces no puedes...
Esta negación a nuestro ser, además de ser nefasta porque nos aleja casi irremisiblemente de quienes somos, nos impide experimentar realidades, situaciones, que nos harían madurar y crecer.

TERCERA PIEDRA

MIEDO A FRACASAR Y A ACERTAR

Sí, el miedo a fracasar lo entiende todo el mundo, pero hay otro miedo igual de potente sino más, que es el miedo a acertar, a tener éxito, a alcanzar lo que deseamos.
El miedo es el Gran Embustero, que nos presenta ante nuestros ojos las peores posibilidades, y por tanto nos impulsa a echarnos atrás, a huir, porque a nadie le gusta pasarlo mal ni sufrir.
Pero cuando se trata de tener éxito, el miedo también viene a engañarnos porque se une a la desconfianza en nosotros mismos y nos presenta la visión más terrible del éxito: llegar a él pero NO saber mantenerlo...!!!
Hemos aprendido a acatar órdenes desde muy pequeños, sin podernos cuestionar nada. El miedo se apoya en este entrenamiento para dominarnos y hacernos sus esclavos, permaneciendo siempre en lugar seguro, sin atrevernos a nada nuevo, sin osar cambiar nada, sólo porque "ha sido siempre así" y va, y nos lo creemos...!!!

CUARTA PIEDRA

VIEJOS HÁBITOS

Tantos años de entrenamiento tienen sus frutos: nos cuesta lo indecible cambiar hábitos perjudiciales por otros nuevos y favorables.
Lo entendemos perfectamente a nivel mental, de pensamiento, pero es chino para nuestras emociones, que son las únicas que nos pueden ayudar a transformarnos en quienes podemos llegar a ser.
Los viejos hábitos negativos (que nos niegan la posibilidad de elegir)se automatizan y ya ni nos damos cuenta de que existen y viven por nosotros. Sólo cuando algunos resultados nos dañan, quizás nos planteemos que algo no está funcionando bien....

Hay más piedras en los caminos, pero estas son importantes.
Trabajo nuestro es hacer que las piedras nos dejen caminar y gozar, a pesar de todo....



miércoles, 28 de marzo de 2012

¿YA RECUERDAS LO IMPORTANTE?

¡Tantas veces nos olvidamos de lo esencial!

La vida es corta, desperdiciarla en quejas, críticas y desamor, nos acaba haciendo mucho daño.

Las palabras no enseñan. El auténtico conocimiento proviene de la experiencia pero hace falta también la satisfacción, la plenitud, la felicidad, para aprender de verdad. Los libros son maravillosos, los terapeutas también, pero no son nada si tú, no estás dispuesto a experimentar eso que oyes, en tu propia piel.

Existen patrones de resistencia, hábitos de pensamiento limitadores, que merman la capacidad de actuar conscientemente. Estos patrones son como un termostato: por más que cambies aspectos de ti y de tu vida, siempre vuelven a la temperatura original...(a las actitudes y pensamientos anteriores).

La clave para contrarrestar esto es sentirte bien ahora, al margen de lo demás.

Somos los creadores de nuestra propia experiencia, al ciento por ciento (no podemos culpar a nadie -en realidad, ni a nosotros mismos-) y el motivo de que nuestro poder resida en el momento presente, en el ahora (como ha dicho tantas veces Louise Hay)

En ti late el poder e inevitable éxito de tu ser. Siéntelo y vibra con tanta alegría. Es por esta razón que puedes afirmar "me siento satisfecho en esta situación en la que aún no se han cumplido muchos de mis deseos"

No hay nada que no puedas Ser, Hacer o Tener. Sólo tienes que conectar con tus emociones, creer en ti, y seguir conscientemente la Secuencia Emocional: pensamiento-->sentimiento-->acción-->resultado. Esta es la fórmula de la vida consciente y plena...






miércoles, 21 de marzo de 2012

Las cosas que son hoy

21 de marzo.
Día oficial de la entrada del equinocio de primavera.
Aniversario del nacimiento de mamá.
Día mundial de la Poesía.
Día Internacional del Síndrome de Down.
Hoy, llueve (por fin)
...
Cuántas cosas abarca un día ¿verdad?
Qué difícil se hace a veces, poder con todo ¿no es cierto?
¡Hemos de recordar tantos aspectos en un sólo instante!
Todo puede cambiar tanto ¡en un solo segundo!
Pero no hay que asustarse, poseemos el centro de control de nuestros actos: nuestra mente y nuestra capacidad de elección.
Sí que es cierto que hay que entrenarlas (a la mente y a la capacidad de elegir) pero todo cuesta un cierto esfuerzo para los seres vivos ¿no?
¿Te preguntas cómo puedes entrenarte así, qué hacer?
Te ofrezco algunos trucos para hacerlo:

FOCALIZAR

La mente trabaja como un haz de luz que puede enfocar alguna cosa. Si colocamos ese haz de luz (la atención) en una sola cosa por vez, dejando las demás en la oscuridad, podemos centrarnos y tomar la o las decisiones apropiadas.

Por ejemplo: Tienes 8 cosas para hacer hoy y no sabes ni por donde empezar, ya que todo te parece igual de importante y desconfías de tu capacidad de llegar a todo.
Como lo que es necesario es que hagas, no importa que no puedas decidir qué es lo prioritario, desliza tu dedo sobre la lista, cuenta hasta  5 (por ejemplo) y allá donde se detenga el dedo es la tarea que has de hacer ahora, sin dilación, sin demora. 

Todas las demás, olvídalas. Si te vienen a la mente, recházalas. Se rechaza una idea cuando voluntariamente se piensa en otra. 
El espacio mental, al igual que el físico, no admite más que una cosa por vez. Por ejemplo, te viene la idea de que aún te falta mucho por acabar, entonces piensa: puedo hacerlo todo y bien, me encanta ser efectiva, confío en mí, yo manejo mi mundo...

Focaliza. Pon el foco. Mantenlo ahí. Manda y ordena en tu mente, esto es lo natural (no que manden en ti las ideas del pasado y de otros)

DECIDE CON FIRMEZA

Cuando tienes claro qué quieres, mantente firme. 
Piensa sólo y sólo en la probabilidad positiva. 
Abandona contemplar la posibilidad de fracaso. 
Sí, puedes fracasar, como también puedes morir en las próximas 24 horas, pero ¿lo piensas mientras vives tu día? Pues no, porque así no se puede vivir. 
Por eso, cuando tengas algo que quieres claro, afírmate en que sea sólo SÍ, imagina en tu mente sólo SÍ, piensa sólo en SÍ. Siente sólo el SÍ.
¿Por qué es tan importante el "sí"?
Porque nos adiestraron en el "no" mientras fuimos pequeños, y después, ya somos nosotros mismos quienes nos decimos "no" (no puedo, no merezco, no es posible para mí...)
Practica el "sí", dilo:
sí puedo - sí quiero - sí es posible para mí - si me doy permiso - sí merezco - sí, sí, sí -

Cuando hagas esto, recuerda Mundo Emocional y ¡compártelo con nosotros!






lunes, 19 de marzo de 2012

EL DIOS DE LAS PEQUEÑAS COSAS

Creo recordar que es el título de un libro, pero no quiero hablar de ese libro sino de la fuerza inmensa de las pequeñas acciones, tanto cuando se hacen como cuando no se hacen.
Creo que son de vital importancia porque dimensionan apropiadamente el tema de hacer.
Hacer viene después de ser.
Lo esencial es Ser, ser quienes somos, expresar al máximo este ser que somos, dejarnos influir lo mínimo posible por el exterior siendo fieles a lo que sentimos, renunciar a contentar a todo el mundo y afirmarnos en nuestros propios deseos y sentimientos.
Si dedicamos el tiempo y el esfuerzo necesario a Ser, este ser nos conduce a hacer, hacer aquello que es coherente con quienes somos y nos ayuda a expresarnos en el mundo.
Si hacemos en armonía con quienes somos, la consecuencia es que llegamos a la fase de tener.
Tener no en el sentido de acumular sino tener en el sentido de la materia: una casa, una biblioteca, una barca, un auto, ropa, música, etc.
Por tanto, la forma apropiada de movernos en el mundo es primero ser, luego hacer y como consecuencia, tener. En este proceso, las pequeñas cosas juegan un papel destacado. Todo necesita de tiempo y esfuerzo ya que nada, absolutamente nada, ocurre de forma instantánea (excepto en el pensamiento). 
Los pequeños actos, aquellas acciones que parecen tan insignificantes, son de hecho el camino que nos lleva a donde queremos llegar (o nos aleja irremisiblemente).
Por ejemplo, si quiero aprender gratis por Internet contenidos de calidad, tengo que durante muchos días, navegar, buscar personas que puedan ser de interés, suscribirme a sus sitios, leer lo que envían, y un cierto día, recibo una invitación a un Webinar, que resulta excelente y fructífero.
No podemos saltarnos los pequeños actos que nos conducen poco a poco a lo que nos interesa de verdad. Nadie llama a nuestra puerta con algo bueno si antes no hemos puesto el timbre ¿verdad?
Revisa cómo están tus pequeños actos: llamar a personas que queremos pero que están lejos de nuestra vida, renovar el pasaporte por si hemos de viajar de un día para otro, rellenar ese cuestionario pesado que nos puede facilitar la entrada a lo que queremos...
Lo discreto, lo obvio, pasa desapercibido pero no por que no sea importante sino porque no estamos mirando en la dirección apropiada.
Eduquemos nuestra mirada para que se transforme en acción porque sino, educación sin acción queda sólo como entretenimiento...




jueves, 15 de marzo de 2012

3 INFORMACIONES CLAVE

En esta vida sin mapa de carretera, sin manual de instrucciones, sin manager...
Acceder a informaciones de importancia vital, es muy recomendable...
Por eso hoy te ofrezco tres conocimientos clave para ir diseñando tú mismo o tú misma, la clase de vida que deseas.

UNO
Somos responsables del cien por cien de nuestra vida.
Sin excusas, sin culpables, sin huidas.
Da vértigo, lo sé.
Pero fíjate, si de ti y sólo de ti depende...¿Por que va a ir mal? ¿Acaso no quieres lo mejor para ti? ¿No te mereces la excelencia?

DOS
Todo lo que necesitamos para ser quienes somos, está en nosotros.
De modo que las dependencias emocionales a los demás son absurdas.
Somos enormemente ricos y afortunados de llegar a ser quienes somos, por nosotros mismos.

TRES
Tenemos una mente preparada para el éxito.
Nadie nos lo ha contado, pero es verdad.
Nuestra mente es maravillosa y puede crear lo que deseamos.

Reflexiona sobre todo esto. ¿Te aparecen preguntas? Buena señal, profundiza y encuentra respuestas.
Un camino de mil pasos empieza por el primer paso (proverbio chino), ahora mismo es un momento perfecto para comenzar este nuevo camino de realización ¿no crees?



martes, 13 de marzo de 2012

TRAICIONES

Cuando pensamos en traiciones, nos viene a la mente la infidelidad, el amigo o la amiga que nos dio la espalda, los compañeros que nos apoyaron para rebelarnos y a la hora de la verdad, se retractaron...
Todas estas traiciones son bien ciertas y bien dolorosas, pero existe otra traición mucho más camuflada y tremendamente nociva: la traición a nosotros mismos.
Tantas veces que nos negamos ser la persona que somos, tantas veces que cedemos a los deseos de los demás en lugar de atender nuestros propios deseos, tantas veces que callamos nuestro desacuerdo o nuestros sentimientos, tantas veces que nos auto engañamos con explicaciones absurdas, tantas veces que caemos en la tentación de nuestras huidas (tabaco, alcohol, trabajo, fantaseos, sexo...), cuando dejamos que la cobardía nos gane la mano, cuando nos doblegamos a los miedos, cuando matamos nuestros sueños.
Cuando uno ya se traicionado tanto y tanto, se pregunta ¿puedo cambiar esto, puedo dejar de avergonzarme de mi mismo?
La respuesta es clara y contundente: SÍ, SÍ, SÍ.
Tenemos que sumergirnos hasta el fondo en el océano de nuestro propio amor. Sí, "océano" y no "charca", porque el amor que sentimos por nosotros mismos es infinito, aunque nadie nos lo dijo nunca. Sumergirnos, y permitir que nos envuelva y nos penetre hasta que seamos uno con nuestro amor.
Desde ese sentimiento, el más poderoso que existe, perdonarnos por todo y para siempre. Perdonar significa que olvido voluntariamente el daño que me inflinge un recuerdo, de manera que ese recuerdo queda liberado del dolor y se convierte en inocuo, ya no tiene fuerza ni poder sobre mí.
Cuando nuestro hijo hace algo que nos enfada, podemos sentir sentimientos negativos hacia él, pero en cuanto recuperamos la calma, nos conmueve su persona, su ser, nos invade el amor y no nos importa lo que pasó hace un rato. Lo perdonamos. Olvidamos. Vemos sólo lo mejor.
Pues esto es exactamente lo que hemos de hacer con nosotros mismos.
El efecto de perdonarnos es inmenso, nos hace libres para descubrir más de nosotros, para atrevernos a ser felices, para influir en el mundo, para gozar de esta vida tan hermosa que nos rodea.
Todos nos hemos traicionado, o nos traicionamos, pero existe nuestra capacidad de perdonarnos, podemos recordarlo y hacerlo todas las veces que nos haga falta. Tenemos el remedio para este dolor de la traición, no lo dejemos olvidado en el botiquín, ¿no os parece?